Construyendo Hábitos de Orden Primera Parte *

Construyendo Hábitos de Orden Primera Parte *

Cuando se decide tomar el toro por las astas y comenzar a organizar una casa es importante tener en claro que no es posible resolver años de desorden y desorganización de un día para otro ni en un maratónico fin de semana de orden.

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Por el contrario, lo más eficiente es ir haciendo pequeños cambios que ayuden a construir hábitos de orden. Estos pequeños cambios además de generar un efecto dominó positivo son más duraderos en el tiempo y generan un alto impacto con mínimo esfuerzo.

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Un Poquito Cada Día

Ponerse como objetivo hacer algo cada día, por poco que sea, ayuda a prevenir la necesidad de dedicarle todo un día o un fin de semana a la organización del hogar lo cual suele ser frustrante, agotador y momentáneo. Con menos de media hora cada día es suficiente para evitar que el desorden se acumule y comenzar a organizar un cajón, un rincón o una superficie de apoyo.

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Cada cosa en su lugar

El mejor hábito para mantener el orden es guardar las cosas en el lugar que les corresponde ni bien se terminan de usar. Lleva el mismo tiempo y la misma energía apoyar un objeto en cualquier superficie que ponerlo en el lugar previamente asignado. Por ejemplo, al llegar a casa pensar si donde se colocan las llaves, o el abrigo o los zapatos contribuye al orden o al desorden de la casa y tomar la decisión correcta provocará un círculo virtuoso hacia un hogar más organizado.

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La Basura al Tacho

Si bien parece un concepto bastante básico que los residuos deben ir al tacho de basura generalmente si miramos a nuestro alrededor podemos encontrar bolsas de comercios, papeles de regalos, etiquetas, tickets de compras, recipientes de comida, diarios viejos, folletos, facturas vencidas, etc, etc. que se acumulan en las casas esperando tener una utilidad cuando en realidad no son más que residuos. Tirar las cosas donde y cuando corresponden es parte del hábito anterior de poner cada cosa en su lugar.

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Preguntarse si guardar o tirar estos elementos a la basura contribuye a crear hábitos de orden o de desorden ayuda a tomar conciencia de las decisiones y a evitar acciones automáticas que contribuyen a la acumulación innecesaria y al caos.

Hacer la Cama

Una cama tendida cambia radicalmente el aspecto del dormitorio. Simplemente con tender la cama el conjunto luce más limpio y organizado. Además, las camas desarmadas son un imán para el desorden, tienden a atraer ropa que se pierde entre las sábanas, las sábanas caen al piso y se multiplica el caos.

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Tender una cama de dos plazas lleva cinco minutos por reloj, provoca un gran cambio y es el puntapié inicial ideal para encarar otras tareas de orden.

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Atacar Focos de Desorden

En todas las casas hay lugares que tienden a ser focos o rincones de desorden. Puede ser un ambiente completo, una superficie, un cajón, un estante, un rincón propiamente dicho que tiende a acumular cosas que no tienen un lugar definido y que muchas veces hasta se “acomodan” allí. En estos casos esos focos de desorden pasan a ser parte de la decoración del espacio y hasta pasan inadvertidos pero hacen que por más esfuerzos que se hagan el lugar siempre luzca desordenado y resultan en un imán de atracción para más desorden. Identificar estos focos de desorden que se vuelven “invisibles” y darles una solución encontrando un verdadero lugar para cada cosa es una forma muy efectiva de construir hábitos de orden.

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Como conclusión podemos decir que trabajar en tener nuevos hábitos de orden, comenzando con pequeñas cosas, garantiza el éxito para tener una casa organizada y ordenada todo el tiempo.

*Los conceptos de esta nota fueron leídos y adaptados del libro “Unfuck Your Habitat” de Rachel Hoffman

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